MINDFULNESS Y SU PRÁCTICA

Mindfulness se trata de una meditación que puede ser practicada en cualquier momento y en cualquier lugar. Diversos estudios avalan su eficacia como tratamiento complementario a diversos tratamientos físicos y psicológicos, como puede ser la reducción del estrés o la reducción del dolor.

La práctica de mindfulness favorece los estados de ánimo positivos y disminuye las situaciones de evitación y huida ante situaciones adversas y negativas.

Practicar mindfulness es practicar la atención plena, consiste en ser plenamente consciente de todo lo que ocurre en el entorno que nos rodea. Es la facultad para mantener un estado de concentración pleno sin olvidó ni distracción, que hace referencia el pilar básico de la atención sostenida o Samadhi.

Esta actitud ante los acontecimiento vitales, hace que la felicidad aumente, favoreciendo una conexión entre lo que nos rodea llegando a tener más control sobre la mente.

La atención plena o consciencia, es la variable que permite adquirir la cualidad para realizar una acción, permitiendo que la persona que se relacione de manera directa con lo que siente, y pueda observar, de una forma nítida y clara, todo lo que le ocurre en su vida.

La práctica de mindfulness se caracteriza por dos aspectos generales:

Por una parte, en mantener la atención centrada en la experiencia que se vive en el momento presente, el simple hecho de ser conscientes, de atender a todo lo que ocurre.
En segundo lugar, el otro componente clave es la actitud que se mantiene durante este estado de atención focalizado. Hace referencia a la forma en la que se aborda la práctica, con curiosidad, aceptando lo que ocurre, no valorando, abriéndose a la experiencia del momento.

El hecho de prestar atención de manera activa y participativa de los eventos que ocurren en el día a día, mejora la función cognitiva, las relaciones personales e interpersonales y el estadio de salud en general, ya que enseña a la persona a responder a diversas situaciones en lugar de reaccionar, de manera automática ante ellas.

Mindfulness tiene dos funciones específicas:

Informarnos de todo lo que está sucediendo en un momento determinado, es decir, qué es lo que que esté ocurriendo en mi mente.
Informarnos qué es lo que se debe tener presente en nuestra mente en distintas situaciones, atendiendo al contexto en el que ocurren éstas.

Para favorecer este proceso, es necesario que se cumplan unas condiciones:

Antencion en el momento presente.
Apertura a la experiencia sin emitir juicios de valor.
Aceptación.
Observar y dejar pasar todos los pensamientos.
Intención, actitud y predisposición.

Y recuerda que el mindfulness puede parcaticarse de manera formal e informal.

La práctica formal es la que hace referencia a la realización de la meditación.
La practica informal hace referencia a la aplicación de las técnicas mindfulness en la vida diaria y cotidiana, es decir, andando, comiendo, limpiando, duchandote…